Rancio liderazgo, tibia actuación

A la líder nacional de PRI, Beatriz Paredes, parece no quedarle en claro que su partido es ahora oposición. En un escenario con mayoría tricolor en la cámara baja y un gobierno federal panista en declive, el actuar de la fracción priísta se antoja errático y mezquino tan solo por haber considerado la idea de negociar sobre el monto del impuesto al consumo generalizado.

La dirigencia del PRI en el país, esa de la tibia campaña de medios en las pasadas elecciones intermedias, se asombraba de las credenciales con que Rubén Moreira se presentaba al final de dicha jornada electoral: carro completo de las diputaciones locales de Coahuila, así como  ventajosos porcentajes de aprobación hacia los candidatos del revolucionario institucional.

¿Cuál fue la fórmula que llevó a Rubén Moreira a ser uno de los candidatos a diputados federales con mayor preferencia del electorado? ¿Pudiera ser el mismo factor que le generó a Jericó Abramo Masso ganar todas las casillas de Saltillo en la carrera municipal?

Si, si es lo mismo, la respuesta es la congruencia. Congruencia de las propuestas que se lanzan, con lo que necesita la gente. Congruencia de las acciones que se realizan, con los ideales defendidos en el discurso. Congruencia del voto en el Congreso, con lo que se prometió proteger al pueblo.

Con el semblante de una jovencita a la que por primera vez la han engañado, salió Beatriz Paredes a quejarse del oportunismo con el que Cesar Nava responsabilizó al PRI de la aprobación de más impuestos. Parecía que apenas descubría la forma de operar de los panistas.

Los preceptos revolucionarios de Venustiano Carranza y de Francisco I. Madero con los que Beatriz Paredes adereza su retórica, son para los diputados coahuilenses una guía de acción, un mandamiento de hechos que coadyuven a lograr los cambios que tanta falta le hacen al país.

La lógica es muy sencilla: La gente ya no tiene para pagar impuestos y la burocracia del gobierno mexicano es muy cara y ha fracasado.

Oportuna la frase del estadista mexicano Lázaro Cárdenas del Río:

Hay que distinguir a los llamados revolucionarios que se formaron alentados por la revolución política y social, de los que han demostrado ser sólo revolucionarios burócratas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s