Errores en la comunicación de crisis I

Existen dos tipos de organizaciones: las que ya han sufrido una crisis y las que la sufrirán: todas las organizaciones pequeñas o grandes, empresariales, sociales o políticas, pueden tener problemas que afecten de forma directa y repentina su reputación.

Naturalmente, la magnitud de esos problemas y la probabilidad de sufrirlos es proporcional al riesgo de la actividad de la organización y su notoriedad pública.

Aunque hoy en día empresas que manejan un considerable nivel de riesgo como las que trabajan con químicos, con alimentos o las aerolíneas ya tienen consciencia de la importancia de la comunicación de crisis, existen sorprendentes casos de corporaciones que presumen dedicarse a la comunicación, pero que a la hora de las emergencias, denotan total ignorancia en cuanto al manejo de la situación y de información derivada de ésta.

Enlisto algunos de los errores más comunes en la comunicación una crisis.

Primer error: Pensar que la crisis no nos ocurrirá: Si aviones que cubren rutas comerciales o inclusive aviones de políticos o celebridades sufren accidentes aéreos, la lógica dice que tú empresa que trabajas con ese tipo de vehículos, también sufres ese riesgo.

Segundo error: Esperar que el fuego se apague solo: Si no haces nada para aclarar la información sobre la crisis de tu empresa, no te quejes si los medio de comunicación llenan ese hueco por ti. Finalmente ese es su trabajo.

Tercer error: Convocar a una rueda de prensa inmediatamente: Se debe organizar la aparición con los medios hasta que se tiene la información suficiente para esclarecer algunos puntos. Ojo aquí. Peor error es nunca convocar  a una rueda de prensa.

Cuarto error: Obsesionarse con los medios de comunicación: La presión natural que ejercen los periodistas en una situación de crisis de una organización, obliga a ésta a volcarse a responder al exterior, olvidándose de dar explicaciones a la gente de su propia casa.

Quinto error: Contraatacar: Si la crisis se originó por la agresión de algún adversario, antes de contraatacar hay que cerciorarse de que nuestros argumentos no sean más débiles y menos atractivos que los del contrario. Cuidado si se contraataca cuando ni siquiera existió una ofensiva. Se pudiera estar experimentando la perturbación denominada Paranoia.

Me quedan más fallos o errores en el manejo de la comunicación de crisis, continúo mañana.

Cierro esta parte, comentando que inclusive sujetos que se presumen preparados, cometen estos desaciertos. Se dicen sabedores de la comunicación y por el contrario se han dedicado toda su carrera a limitar y distorsionar la información.

Adecuada la frase del escritor alemán Georg Lichtenberg:

Vivimos en un mundo en el que un loco hace muchos locos, mientras que un sabio hace pocos sabios.

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