Fases del federalismo

El federalismo que hoy permite la adecuada convivencia entre gobiernos y la equilibrada distribución de recursos entre las dependencias del gobierno norteamericano, tuvo que experimentar variados procesos de maduración desde principios del siglo veinte.

Hasta 1930, en la llamada etapa de conflicto del federalismo estadunidense, existía una inflexible frontera de acción entre los gobiernos estatales y el federal. Quienes asumían el poder de cualquiera de los órdenes de gobierno debían ser mutuamente excluyentes.

Después, las consecuencias de la gran depresión en la unión americana, hicieron que el federalismo y las relaciones entre los niveles de gobierno tuvieran que ser de complementariedad y de apoyo, pues era urgente sacar al país de ese bache y hacer buen uso de hasta el último dólar en el presupuesto gubernamental.

De los años cincuenta a sesenta, en la llamada etapa de creatividad, se dio una gran proliferación de de proyectos de apoyo y subsidios.

De los años sesenta a setenta, la carrera entre el gobierno federal estadunidense, y los gobiernos estatales y locales, constituyeron la llamada fase de la competitividad.

De los años setenta a ochenta el federalismo de nuestro país vecino, procuró calcular el costo beneficio de las ayudas y subsidios federales, antes de entrar en arreglos con dicha instancia. Se llamó la etapa del cálculo.

Por último, la fase de la contracción, de 1980 a 1990, en Estados Unidos se da una reducción en el monto de la ayuda federal y una mayor concentración de recursos a nivel estatal.

En México, gracias al proceso de alternancia en el poder político y consecuencia de la inmadurez en las relaciones intergubernamentales, estamos experimentando un poco de cada uno de los síntomas por los que pasó el federalismo norteamericano.

El recién aprobado presupuesto de egresos para el 2010, es una muestra de la fuerza económica que se la ha devuelto a los estados, sin embargo, aun queda un remanente de programas federales en los que se gasta mucho y se generan más pobres.

La mayoría de las decisiones en la repartición de los recursos, se hace con dedicatoria partidista, más que pensando en el bien de la nación y la crisis en la que han vivido las últimas dos generaciones de mexicanos, no ha sido suficiente para generar un federalismo de cooperación.

Adecuada la idea del escritor español, Joaquín Setanti.

No vayas por caminos desusados, sigue las huellas de quienes acertaron.

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